Reducción jornada laboral en España: tipos, requisitos y cómo solicitarla

Para que conciliar no se convierta en una tarea imposible, en los últimos años, han ido surgiendo medidas como la reducción de jornada laboral. Te contamos todo lo que debes saber.

La reducción de jornada laboral permite a una persona trabajadora disminuir sus horas de trabajo durante un periodo determinado para atender necesidades personales o familiares. Según el motivo, puede tratarse de un derecho reconocido por la ley o de una medida que debe acordarse con la empresa.

Entre los casos más habituales se encuentran el cuidado de hijos, familiares, personas con discapacidad o menores con una enfermedad grave. En mucho supuestos, trabajar menos horas también implica una reducción proporcional del salario, aunque se mantienen determinadas garantías laborales.

La nueva normativa de control horario prevé que todas las empresas registren digitalmente el inicio, el final y las pausas de la jornada, manteniendo además la trazabilidad de cualquier modificación. Aunque la norma todavía se encuentra en tramitación, adelantarse al cambio permitirá adaptar el sistema con tiempo y evitar prisas de última hora. Encuentra toda la información aquí.

¿Qué es una reducción de jornada laboral?

La reducción de jornada laboral consiste en disminuir las horas de trabajo que realiza una persona respecto a su horario habitual. Puede aplicarse durante un periodo concreto o mantenerse mientras exista la causa que la justifica.

En determinados supuestos, el cuidado de hijos, familiares o personas con discapacidad, constituyen un derecho reconocido en el Estatuto de Trabajadores. Fuera de estos casos, la reducción debe acordarse con la empresa.

Por norma general, trabajar menos horas implica una disminución proporcional del salario. No obstante, no debe confundirse con una adaptación de jornada: en esta última se modifica la distribución del salario, pero no necesariamente el número de horas trabajadas ni el suelo.

Tipos de reducción de jornada

La legislación española contempla diferentes suspuestos en los que una persona trabajadora puede solicitar una reducción de jornada. En algunos casos, se trata de un derecho reconocido por el Estatuto de Trabajadores, mientras que en otros será necesario llegar a un acuerdo con la empresa.

Reducción por cuidado de hijos, familiares o personas con discapacidad

Es el supuesto más habitual. Puede solicitarse cuando la persona trabajadora tiene a su cargo directo:

  • Un hijo menor de 12 años.
  • Una persona con discapacidad que no desempeñe una actividad retribuida.
  • El cónyuge, pareja de hecho o un familiar hasta segundo grado que, por edad, accidente o enfermedad, no pueda valerse por sí mismo y no trabaje.

En estos casos, la jornada puede reducirse entre un octavo y la mitad, con la correspondiente disminución proporcional del salario.

Reducción por cuidado de menores con enfermedad grave

Los progenitores, guardadores o acogedores también pueden solicitar una reducción de jornada de, al menos, el 50% para cuidar de un menor afectado por cáncer u otra enfermedad grave que requiera atención directa, continua y permanente. Este derecho puede mantenerse, con determinados requisitos, hasta que el menor cumpla 23 años o incluso 26 años en algunos supuestos.

Reducción por hospitalización de un recién nacido

Si un hijo nace de forma prematura o debe permanecer hospitalizado tras el parto, la persona trabajadora tiene derecho a reducir su jornada hasta un máximo de dos horas diarias, con la correspondiente reducción del salario por el tiempo dejado de trabajar.

Reducción para víctimas de violencia de género o terrorismo

Las personas trabajadoras víctimas de violencia de género, violencia sexual o terrorismo pueden solicitar una reducción de jornada para facilitar su protección o acceder a la asistencia social integral. También pueden optar, si resulta más adecuado, por adaptar su horario o reorganizar su tiempo de trabajo.

¿Cuánto se puede reducir la jornada y el salario?

La reducción de jornada no siempre es la misma. El porcentaje dependerá del motivo por el que se solicite, aunque en la mayoría de los casos la ley establece unos límites mínimos y máximos.

Como normal general, la reducción del tiempo de trabajo conlleva una disminución proporcional del salario. Es decir, si se trabaja menos horas, también se percibe un sueldo inferior en la misma proporción.

Cómo calcular las nuevas horas de trabajo

Para calcular la nueva jornada, basta con aplicar el porcentaje de reducción sobre las horas que se trabajan habitualmente.

Por ejemplo, una persona con una jornada de 40 horas semanales que solicita una reducción del 25% pasará a trabajar 30 horas semanales.

Jornada habitualReducciónNueva jornada
40 horas12,5 %35 horas
40 horas25 %30 horas
40 horas50 %20 horas

Cómo calcular el salario

El salario también se reduce en la misma proporción que la jornada, salvo en aquellos supuestos en los que la normativa establezca una prestación o protección específica.

Por ejemplo, si una persona cobra 2.000 euros brutos al mes y reduce su jornada un 25% pasará a percibir 1.500 euros brutos mensuales.

Conviene tener en cuenta que la reducción puede afectar a otros conceptos de la nóminca, como determinados complementos ligados al tiempo de trabajo, aunque las cotizaciones a la Seguridad Social cuentan con reglas especiales en algunos supuestos de reducción de jornada.

¿Quién elige el horario de reducción de jornada?

La persona trabajadora puede proponer cómo distribuir las horas tras la reducción, siempre que el nuevo horario se encuentre dentro de su jornada ordinaria. Por ejemplo, si trabaja habitualmente de mañana, no podía imponer un cambio al turno de tarde mediante este derecho.

El convenio colectivo puede establecer criterios para concretar el horario, teniendo en cuenta tanto las necesidades de conciliación como las organizativas de la empresa. Si varias personas solicitan simultáneamente una reducción por el mismo motivo, la empresa puede limitar su disfrute conjunto cuando existan razones justificadas de funcionamiento.

Cuando no se alcanza un acuerdo sobre el horario, la discrepancia puede resolverse ante la jurisdicción social. Por ello, es recomendable presentar una propuesta concreta por escrito e intentar negociar una alternativa que permita conciliar las necesidades de ambas partes.

Cómo solicitar una reducción de jornada

La reducción de jornada debe comunicarse a la empresa por escrito, indicando el motivo, el porcentaje solicitado, el nuevo horario y las fechas de inicio y finalización previstas. Aunque no existe un modelo oficial, es importante conservar una copia de la solicitud y de su recepción.

Requisitos, preaviso y documentación

La persona trabajadora debe acreditar que cumple los requisitos del supuesto correspondiente, por ejemplo mediante el libro de familia, certificados médicos o documentación que demuestre la necesidad de cuidado.

Salvo que el convenio colectivo establezca otro plazo, la solicitud debe presentarse con 15 días de antelación o con el preaviso que corresponda. La misma antelación se aplica para comunicar la vuelta a la jornada habitual.

¿Puede la empresa negarse?

Cuando se cumplen los requisitos legales, la empresa no puede rechazar la reducción sin más. Sin embargo, puede mostrar su desacuerdo con el horario propuesto o limitar el disfrute simultáneo de varias solicitudes cuando existan razones organizativas justificadas.

Si no se alcanza un acuerdo, la persona trabajadora puede acudir al Juzgado de lo Social mediante un procedimiento específico y urgente.

Cómo volver a la jornada completa

Para recuperar el horario anterior, debe comunicarse por escrito a la empresa la fecha en la que finalizará la reducción. Conviene respetar el mismo plazo de preaviso y conservar una copia de la comunicación.

Reducción de jornada voluntaria por motivos personales

Una persona trabajadora también puede solicitar una reducción de jornada por motivos personales, como estudiar, desarrollar otro proyecto o disponer de más tiempo libre. Sin embargo, cuando no existe una causa reconocida legalmente, la empresa no está obligada a concederla.

En este caso, la reducción debe pactarse entre ambas partes. El acuerdo debería recoger, al menos:

  • El número de horas que se trabajarán.
  • La nueva distribución del horario.
  • La reducción correspondiente del salario.
  • La fecha de inicio y, cuando proceda, de finalización.
  • Las condiciones para recuperar la jornada completa.

También conviene consultar el convenio colectivo, ya que puede reconocer reducciones adicionales o regular las condicones para solicitarlas. Una vez alcanzado el acuerdo, la empresa deberá formalizar el cambio contractual correspondiente.

Diferencia entre reducción y adaptación de jornada

Aunque ambas medidas facilitan la conciliación, no tienen el mismo funcionamiento.

La reducción de jornada implica trabajar menos horas y, por regla general, cobrar un salario menor.

La adaptación de jornada, en cambio, permite cambios en la distribución del horario o en la forma de trabajar sin reducir necesariamente las horas ni el sueldo.

AspectoReducción de jornadaAdaptación de jornada
Horas trabajadasDisminuyenSe mantienen, normalmente
SalarioSe reduce proporcionalmenteNo tiene por qué cambiar
Cambios posiblesMenos horas al día o a la semanaCambio de turno, horario flexible, jornada continuada o trabajo a distancia
ConcesiónEs un derecho cuando se cumplen los requisitos legalesDebe solicitarse y negociarse con la empresa

Por ejemplo, una persona podría solicitar una reducción para salir dos horas antes cada día y asumir la correspondiente bajada salarial. Mediante una adaptación, podría pedir entrar y salir antes, manteniendo el mismo número total de horas.

La empresa debe estudiar la solicitud de adaptación y negociar una solución razonable. Puede aceptarla, proponer una alternativa o denegarla por razones objetivas, que deberá justificar por escrito.

¿Cómo afecta a la cotización, las prestaciones y el despido?

Aunque la reducción de jornada disminuye el salario y la base de cotización, la ley establece una protección especial en determinados supuestos relacionados con la conciliación.

Durante los tres primeros años de una reducción por cuidado de un menor, las cotizaciones se computan como si se hubiera mantenido el 100% de la jornada a efectos de prestaciones como jubilación, incapacidad permanente, muerte y supervivencia, nacimiento y cuidado del menor. En las reducciones por cuidado de otros familiares, esta protección se aplica durante el primer año.

En el caso del cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave, existe además una prestación destinada a compensar parte de la pérdida de ingresos cuando la jornada se reduce al menos un 50%.

Respecto al despido, solicitar o disfrutar de una reducción de jornada no impide que la empresa pueda extinguir el contrato por una causa legal y acreditada. Sin embargo, el despido puede declararse nulo cuando afecta a una persona acogida a una reducción protegida y la empresa no demuestra una causa procedente ajena al servicio de este derecho. En este caso, deberá readmitirla y abonar los salarios dejados de percibir.

Además, para calcular la indemnización por despido en los supuestos legalmente protegidos se toma como referencia el salario que correspondería sin la reducción de jornada, siempre que no haya finalizado el plazo máximo establecido para disfrutarla.

Reducción de jornada para funcionarios

Los empleados públicos también pueden solicitar una reducción de jornada, aunque las condiciones no siempre son las mismas que en el sector privado. Su regulación depende, principalmente, del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) y de la normativa específica de cada administración.

Entre los supuestos más habituales se encuentran:

  • Cuidado de hijos menores o familiares dependientes.
  • Cuidado de menores con cáncer u otra enfermedad grave.
  • Víctimas de violencia de género o terrorismo.
  • Otras situaciones previstas en la normativa autonómica o del organismo correspondiente.

En función del caso, la reducción puede implicar una disminución proporcional de las retribuciones o mantener determinados derechos económicos cuando así lo establezca al legislación aplicable.

Por este motivo, además del EBEP, es recomendable consultar la normativa de la comunidad autónoma, entidad local o administración en la que se presten los servicios, ya que puede contemplar condiciones, porcentajes o procedimientos específicos.

¿Está aprobada la jornada laboral de 37,5 horas?

La reducción de la jornada laboral máxima a 37,5 horas semanales forma parte de una reforma impulsada por el Gobierno. Sin embargo, todavía no ha entrado en vigor, ya que debe completar su tramitación parlamentaria antes de ser aplicable.

Si finalmente se aprueba, la jornada máxima legal pasará de 40 a 37,5 horas semanales sin reducción salarial. Esto afectará a aquellas personas trabajadoras cuyos convenios o contratos superen ese límite, mientras que quienes ya tengan una jornada igual o inferior no tendrán que realizar cambios.

Es importante no confundir esta medida con la reducción de jornada explicada a lo largo de este artículo:

Reducción de jornadaJornada máxima de 37,5
La solicita una persona trabajadora por una causa concreta o mediante acuerdo con la empresa.Es una modificación general de la jornada máxima legal.
Reduce las horas trabajadas y, normalmente, también el salario.Reduciría la jornada máxima sin disminuir el salario.
Afecta únicamente a quien la solicita.Se aplicaría de forma general cuando la reforma entre en vigor.

Hasta que la reforma sea aprobada y se publique en el Botelín Oficial del Estado (BOE), la jornada máxima legal sigue siendo de 40 horas semanales de promedio en cómputo anual, salvo que el convenio colectivo o el contrato establezcan una jornada inferior.

Cómo gestionar una reducción de jornada en la empresa

Cuando una persona solicita una reducción de jornada, la empresa debe comprobar que cumple los requisitos, revisar el horario propuesto y dejar constancia del cambio por escrito. También tendrá que adaptar la nómina, la cotización y la organización del equipo desde la fecha acordada.

Para gestionarla correctamente, conviene seguir estos pasos:

PasoQué debe hacer la empresa
Revisar la solicitudComprobar el motivo, las fechas, el porcentaje de reducción y la documentación aportada.
Responder por escritoConfirmar la aceptación o justificar cualquier discrepancia sobre el horario propuesto.
Formalizar el cambioRegistrar la nueva jornada, el horario y la fecha prevista de finalización.
Actualizar la gestión laboralAdaptar la nómina, el contrato y las comunicaciones correspondientes a la Seguridad Social.
Organizar el trabajoRedistribuir tareas y comunicar al equipo únicamente la información necesaria.
Controlar el horarioMantener un registro horario adaptado a la nueva jornada para comprobar su cumplimiento.

Disponer de un sistema digital de control horario facilita esta gestión, ya que permite asignar distintos calendarios y jornadas, registrar las horas trabajadas y conservar un historial de los cambios realizados. Esto ayuda a evitar errores en las nóminas y a acreditar que se respeta el horario acordado.

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Preguntas frecuentes

Depende de la causa que la origine. Por ejemplo, la reducción por cuidado de hijos puede mantenerse hasta que cumplan 12 años, mientras que en otros supuestos finalizará cuando desaparezca la necesidad de cuidado o se alcance el límite previsto legalmente.

No existe una prohibición general, pero debe respetarse la buena fe contractual y comprobar si existe alguna cláusula de exclusividad o incompatibilidad. Además, el segundo empleo no debería resultar contrario a la finalidad por que se concedió la reducción.

La persona trabajadora tiene derecho a concretar el horario dentro de su jornada ordinaria. No obstante, la empresa puede mostrar su disconformidad cuando existan razones organizativas justificadas. Si no se alcanza un acuerdo, la discrepancia puede planterarse ante el Juzgado de lo Social.

Sí. La reducción de jornada no disminuye el número de días de vacaciones reconocidos en el contrato o en el convenio colectivo. Sin embargo, la retribución de esos días se calcula de acuerdo con el salario correspondiente a la jornada reducida.

No. El contratio continúa vigente y el periodo disfrutado con reducción de jornada sigue computando a efectos de antigüedad en la empresa.

La prestación de desempleo se calcula aplicando las reglas específicas previstas para las reducción de jornada legalmente protegidas. En estos casos, la base reguladora puede computarse como si la persona hubiera mantenido su jornada sin reducción, siempre que se cumplan los requisitos aplicables.

No necesariamente. La solicitud puede indicar una fecha de finalización concreta o mantenerse mientras subsista la causa que la justifica. No obstante, cualquier cambio en el porcentaje, el horario o la duración debe comunicarse a la empresa por escrito.

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