Última actualización: 30/05/2018

En este artículo de nuestro blog de STEL Order queremos ayudar a arrojar algo de luz sobre la pregunta que se hacen muchos autónomos o emprendedores a día de hoy: ¿Qué diferencias hay entre ser autónomo y ser sociedad limitada? ¿Qué es mejor? ¿Cuál me conviene más?

Vamos a intentar exponer las diferencias entres ambas formas y cual podría ser la más indicada según qué casos.

Cuestiones a tener en cuenta:

  1. Costes de gestión: Para los autónomos, los gastos de gestorías sueñen ser inferiores que para las sociedades limitadas, ya que los trabajos de contabilidad son más sencillos. Además, desde la aprobación de la tarifa plana, durante el primer año y medio la cuota de autónomos es bastante más baja en el caso de un empresario individual que en el de una SL.
  2. Aportación económica: Para crear una sociedad limitada, se debe aportar un capital social mínimo de 3000,06 €. PAra ser autónomo no se necesita aportar ninguna cantidad.
    Ahora bien, ese capital social hay que depositarlo en el banco, obtener el resguardo correspondiente y a continuación se puede disponer de él para los gastos e inversiones del negocio.
  3. Constitución de la empresa: Los trámites y costes de constitución como autónomo son inferiores y más sencillos que los de una S.L. y el proceso es mucho más rápido, se puede hacer en un único día mientras que una sociedad puede demorarse bastantes días.
  4. Responsabilidad: La principal desventaja del empresario individual respecto a la S.L. es su responsabilidad ilimitada, ya que responde con su patrimonio personal por las deudas frente a terceros, mientras que la SL, como su nombre indica, es de responsabilidad limitada y por tanto sólo responde con el patrimonio de la sociedad.
  5. Facilidad de acceso a financiación bancaria: Las sociedades limitadas tienen mayor facilidad para acceder a créditos bancarios, ya que sus cuentas son más claras y precisas, por lo que el hecho de ser una S.L siempre dará mayor confianza económica. Ahora bien, en ambos casos al final lo que es fundamental es el aval o garantía.
  6. Impuestos: El autónomo tributa por el IRPF, de manera que con grandes beneficios el tipo a aplicar es mayor que en el caso del impuesto de sociedades, que es un impuesto con tipos fijos, en concreto del 25%, aunque esto sólo es así si parte de los beneficios los fueras a dejar como patrimonio de la sociedad. Si lo que quieres es llevarte todo el beneficio a casa para tus gastos personales, tendrás que tributar por tu nómina o por los dividendos que te lleves y al final queda más o menos igual.
  7. Imagen comercial: Parece que es más profesional una sociedad limitada que un autónomo, ya que da la sensación de empresa más grande y solvente.

 

¿A partir de qué nivel de ingresos conviene más la sociedad limitada?

Se puede hacer un cálculo aproximativo del nivel de ingresos netos que divide si es más provechosos constituirse como autónomo o como sociedad limitada.

Si el beneficio supera los 40.000 euros, es momento de empezar a pensar en la creación de una SL. No obstante, antes de dar ese salto debes evaluar tu situación particular. Más allá del rendimiento económico, que puedes comprobar en la casilla 620 de la declaración de la renta, tienes que contemplar otros factores, como la posibilidad de beneficiarte de algunas bonificaciones.

Además, las SL tienen muchas más ventajas fiscales:

  • En la SL tributas por el Impuesto de Sociedades un tipo único del 25% mientras que si eres autónomo lo harás por el IRPF entre el 24% y el 43%, dependiendo de tus ingresos. Si eres autónomo y superas los 100.000 euros de facturación entrarías en un tramo alto y pagarías más del 25% si fueras SL. Además, si te das de alta como autónomo dentro de la SL, al ser administrador de la sociedad, y te pones un sueldo te lo puedes desgravar como gasto.

 

¿Sociedad limitada unipersonal (SLU) o emprendedor de responsabilidad limitada (ERL)?

Estas nuevas figuras mercantiles nacen de la necesidad de crear dos nuevos tipos de formas jurídicas que se ajusten a la economía y al mercado actual. Al establecerte como emprendedor de responsabilidad limitada (ERL), tienes ciertas ventajas con respecto a la figura de empresario individual.

La ventaja principal y más importante es que no haces frente a las deudas contraídas con tus bienes, o al menos con la vivienda que tu excluyas deliberadamente.

Las condiciones para establecerse como tal son iguales a las de un autónomo, salvo que debes indicar en el Registro Mercantil y en el Registro de la Propiedad que inmueble quieres desvincular de tu actividad económica. Esta opción es muy ventajosa para aquellas personas físicas que quieran iniciar una actividad económica sin tener que responder con su inmueble personal.

En cuanto a la Sociedad Limitada Unipersonal (SLU), puesto que las SL también pueden estar formadas por un sólo miembro, la única diferencia que existe entre estos dos tipos de sociedades es que la SLU expresa en todos sus actos la unipersonalidad de la sociedad.

Debe constar de igual forma cuando se inscriba la empresa en el registro mercantil, pues en caso de no constar la unipersonalidad, el socio único responderá de forma personal, ilimitada y solidariamente a las deudas contraídas, como si de un empresario individual se tratara.

Sin embargo, no hay diferencia entre una SL y SLU en cuanto al tratamiento fiscal se refiere y no hay diferencias significativas al respecto.

Este tipo de sociedad es muy ventajosa para aquellos emprendedores que tengan o quieran crear una empresa con la que se espera obtener sustanciosos beneficios, pero sin tener que responder con sus bienes inmuebles a las deudas contraídas.

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